Al combate corred
70x100 cm


El gallo como símbolo ha tenido lugar en las más disimiles culturas y tradiciones. El gallo es el animal que vigila la salida del amanecer. Representa valentía, osadía, coraje y tenacidad. En la cultura cubana el gallo ha sido representado de disímiles formas tanto en la pintura como en la escultura, hay todo un círculo cultural creado además alrededor de las peleas de gallos incluso tiene un importante papel en la religión, sobre todo la afrocubana. En esta fotografía se observa a Luis Manuel Otero Alcántara, sobre una escultura de un gallo precisamente, que a su vez se encuentra sobre el Monumento a Antonio Maceo. Adentrándonos en el contexto esta obra fue concebida en el momento en que Alcántara se encontraba hospitalizado, luego de que su larga huelga de hambre fuera bruscamente interrumpida mediante una violenta irrupción policial en su residencia. El artista estuvo largo tiempo recluido en una sala hospitalaria, y se le negaba ser visitado por familiares o amigos, fue sometido a una constante vigilancia y contó luego haber sido medicado y casi torturado. En las pocas apariciones que tuvo en ese tiempo se le vio sumamente débil y perdido. En el exterior de esta situación la campaña por su liberación fue sumamente fuerte y en ella tuvo primordial protagonismo el movimiento San Isidro, del cual él es una de sus principales figuras. La composición de esta obra en forma de L, es una fuerte alusión a la libertad en todos sus sentidos como principal reclamo de la antidictadura cubana, y además hace referencia al gesto de una L con la mano, que caracteriza al anteriormente mencionado movimiento. Alcántara se muestra en esta obra como un Titán, un Maceo moderno, símbolo de valentía y liderazgo.
